Información Médica
Enfermedad de Reflujo Ácido

Según la Asociación del Reflujo Gastroesofágico en Niños y Adolescentes (PAGER por sus siglas en inglés), seis millones de hispanos en los EE.UU. padecen de reflujo ácido.
El reflujo ácido es una condición en la cual el ácido estomacal se devuelve hacia el esófago, ya sea porque el estómago produce demasiado ácido, o porque el esfínter entre el estómago y el esófago no cierra adecuadamente.
Los síntomas incluyen: ardor en el pecho y la garganta, eructos excesivos, mal aliento, congestión en el pecho y tos después de comer. También, una persona puede experimentar el ardor cuando trata de dormir, y le puede resultar imposible dormir cuando se acuesta. En algunos casos, una persona puede experimentar nausea, vómito, eructos excesivos y la sensación de que la comida se está devolviendo por el esófago.
Las comidas picantes –como algunas comidas tradicionales latinas– pueden activar el reflujo ácido, al igual que las comidas ácidas como los tomates y el café. Actividades como el fumar y el tomar bebidas alcohólicas pueden afectar la producción de ácido, o evitar que el esfínter cierre adecuadamente. Las personas obesas también son más propensas a experimentar reflujo ácido.
Todo el mundo experimenta acidez ocasional, pero si los síntomas son persistentes y ocurren con frecuencia, es importante buscar ayuda médica. Si no se atiende, el reflujo ácido puede dañar el esófago y allanar el camino para otros problemas digestivos, y hasta cáncer del esófago. Existen diversos tratamientos para el reflujo ácido, incluyendo medicamentos sin receta médica, como Prevacid, Tums y Zantac. Algunos de estos medicamentos previenen el reflujo ácido, mientras que otros lo tratan después de que ocurre. Siempre deberías hablar con tu médico antes de empezar cualquier tratamiento. Dejar de fumar, reducir el consumo de alcohol, perder peso y reducir el consumo de comidas picantes puede también reducir los síntomas.







