Relaciones
La Intimidad

Una Explicación de la Intimidad
Muchas personas asocian la intimidad con el sexo, pero la intimidad va más allá de lo físico, y desempeña un papel en cada relación que tenemos. La intimidad es el sentimiento de cercanía, afinidad y pertenencia –en nuestras relaciones con otros– y requiere transparencia, vulnerabilidad, confianza y comunicación abierta. Mientras que la intimidad sexual es importante, la intimidad emocional es la base para una relación sana.
La Intimidad en las Relaciones
Los niveles de intimidad varían en las relaciones humanas, y dependen en gran medida del tipo de relación y de forma en que cada persona ha sido moldeada por la sociedad. Si notas que tienes más intimidad con tus amistades que en tu relación romántica, esto es generalmente una señal de peligro que indica que algo anda mal con esa relación.
Generalmente, desarrollar una relación realmente íntima toma mucho tiempo –meses, incluso años–, y se requiere de conciencia emocional e interpersonal para mantener esa intimidad. Muchas personas asocian la intimidad con la pérdida de sí mismos en otra persona. Sin embargo, en una relación verdaderamente íntima, ambos miembros de la pareja mantienen su sentido de identidad. Ellos son dos individuos diferentes –con sus propios sentimientos, intereses y opiniones– que han establecido una conexión cercana el uno con el otro.
Discutiendo la Intimidad con Tu Pareja
A menudo, es difícil discutir la intimidad con nuestras parejas, ya que la mayoría de las personas tienen un concepto distorsionado de lo que significa la verdadera intimidad. Puede que los hombres sean más renuentes a la franqueza y la vulnerabilidad requeridas por la verdadera intimidad, porque ellos perciben esos rasgos como debilidad. Por otro lado, las mujeres tienden a formar lazos rápidamente, especialmente con otras mujeres, y puede confundir estos lazos repentinos con verdadera intimidad.
Si en una pareja cada uno logra reconocer cómo ve el otro la intimidad, y cómo difieren esas opiniones, entonces pueden abrir la puerta a la comunicación efectiva en cuanto a este asunto.
El paso más importante para fomentar la intimidad es comprender tus propias expectativas al respecto, y cómo se relacionan con las expectativas de tu pareja.







