
Cuando hablamos de productos de belleza, pensamos en envases de sofisticados diseños y no en cajones o bolsas de nylon. Claro, pensamos en la perfumería y no en la verdulería. Sin embargo, es ahí donde empieza el camino hacia una buena piel y un hermoso cabello.
Aunque no puedas seguir un programa de nutrición elaborado, ciertas verduras y frutas tienen tal cantidad de nutrientes beneficiosos que, con sólo agregar más a tu dieta, notarás un cambio.
La número uno es la famosa zanahoria. Sin exceso, dos vasos de jugo a la semana te darán una buenísima dosis de vitamina A, vital para la reparación y el crecimiento de los tejidos. Todas las frutas azules, en especial las “blueberries” (arándano), contienen antioxidantes que las hacen magníficas aliadas en el proceso de envejecimiento. El aceite de oliva y las legumbres ayudan a que la piel no se arrugue. La vitamina C de los cítricos estimula la producción de colágeno.
No olvides que el sol que hace crecer a estos generosos vegetales también te ayuda a formar vitamina D, esencial para absorber el calcio y mejorar condiciones como la soriasis. Sólo quince minutos de sol fuera de las horas de sol intenso alcanzan… ¡a caminar!