
En Septiembre del 2009 el Washington Post publicó un artículo acerca de un estudio, financiado por la Fundación para el Desarrollo del Niño, que mostraba los altos índices de obesidad infantil - un BMI de 30 o más - entre los hijos de los inmigrantes.
El estudio revelaba que la obesidad prevalecía más entre los recientes inmigrantes Hispanos y los inmigrantes que no son blancos ni Hispanos.
El reporte no incluye las razones por el aumento de los índices en la obesidad, pero sí menciona los factores probables que son la diponibilidad de alimentos con altas calorías y bajos nutrientes, la publicidad dirigida a los niños y la ignorancia en la comunidad inmigrante de los riesgos de mucha comida chatarra y la opción de una dieta saludable.
El estudio también revela que el problema es más pronunciado entre los inmigrantes que provienen de países subdesarrolados y entre aquellos en que sus padres no hablan Inglés. El estudio especula que el problema prevalece entre los varones porque ellos tienen más libertad fuera de la casa.
El estudio es importante porque la obesidad en la niñez monta el escenario para serios problemas de salud más allá en la vida, incluyendo enfermedades del corazón y diabetes tipo 2.
La dieta Hispana tradicional no es necesariamente poco saludable, pero la "Americanización" de las comidas tradicionales Hispanas - el gran aumento de quesos, salsas pesadas y cremas - añadido a las opciones poco saludables de la comida chatarra Americana contribuyen a la obesidad de la juventud Hispana.
Esto no quiere decir que tienes que olvidarte de todas nuestras delicias, pero debes de hablar con tus niños sobre la importancia de una buena nutrición. Hazles una merienda saludable para que coman después de la escuela en vez de darles dinero para que se la compren. Los hábitos saludables que les inculques ahora les durarán hasta que sean adultos.