
Mantener la piel saludable no sólo es preocupación exclusiva de las mujeres; una piel sana constituye un reflejo de bienestar y es un buen indicador del estado de ánimo de la persona. Para los hombres, la solución no siempre va de la mano de las cremas, sino más bien de la elección de una alimentación saludable que de por sí va a tener tanto o mejor efecto para mantener la piel en excelentes condiciones. Para lograrlo se debe llevar un régimen moderado de alimentación, que sea rico en vitaminas y minerales que ayuden a restaurar la piel.
1. Lo importante es mantener la piel hidratada, siempre humectada y libre de toda impureza. Para lograr esto, debemos consumir un mínimo de 2 litros diarios de agua, de preferencia mineral o potable. No hay que olvidar que las gaseosas no están consideradas como sustitutas del agua natural por la cantidad de azúcares que contienen.
2. El consumo constante de frutas y verduras en nuestra dieta diaria aporta un importante volumen de vitaminas y minerales que ayudan a conservar la elasticidad y la hidratación vital para la piel saludable. Entre las vitaminas más importantes se encuentran:
La vitamina E presente en vegetales de hojas verdes tales como la espinaca y la acelga, como también en el pescado, los huevos, frutos secos y los productos lácteos.
La vitamina C por su función cicatrizante, y presente en los frutos cítricos: naranja, limón, mandarina.
La vitamina A por sus efectos coagulantes, la falta de ella genera enfermedades en la dermis. La encontramos en la zanahoria y en vegetales o frutos de color rojo, como el repollo morado o la veteraba.
Mantener una piel saludable es posible con buenos hábitos de alimentación y con actividades que nos ayuden a desintoxicarnos y a mantener la elasticidad propia de una piel de excelente calidad.